
Bien... es muy sencillo, tuvieron que pasar prácticamente 16 años y meses para volverlo a ver. El primer concierto al que fui en mi vida fue precisamente el de Billy Joel. Fue un 20 de marzo de 1991, en ese entonces yo tenía apenas 20 años y el tema de los conciertos era algo realmente novedoso, semanas antes estuvo Rod Stewart en el Estadio Corregidora de Querétaro, lo cual fue un parteaguas para los conciertos en México.
Recuerdo que en ese entonces, mi papá no dejó ir a mi hermano, que tenía 16 años, era un menor de edad y como era de los primeros conciertos, no vaya a ser la de malas, por eso no fue, lo cual le generó un cierto resentimiento en contra de mi padre, tema que hasta hace unos meses, cada vez que teníamos reunión familiar, cena, comida, etc. encontraba el momento justo para reprocharle su actuar; era como si le hubieran quitado un riñon sin su consentimiento, algo que realmente le dolía.
En fin, resulta que nos enteramos este septiembre que Billy Joel vendría a México en diciembre, para ser exactos el día 12, día de las Lupitas o para los que somos marianos, el día de la Virgen de Guadalupe. En cuanto se lo comenté a mi papá, sin pensarlo medio segundo dijo: "Dile a tu hermano que yo le disparo su boleto", al oir esto le marqué de inmediato para darle la buena nueva, primero, que venía Billy Joel y en segunda, que no se preocupara por el dinero, pues el costo corría por parte del papá.
Para mi hermano ayer terminó esa espera y la siempre presente frustración por no haber asistido en el 91, tuvimos un excelente lugar, ubicados al centro frente a las consolas de audio de los ingenieros de audio, uno de los mejores lugares porque el sonido es "perfecto" y creanme que de verdad se escuchaba de maravilla. Para mi fue increíble vivir ese momento con mi hermano, pudimos escuchar lo más representativo de su repertorio, porque nunca se le puede dar gusto a todos. Todo mundo estaba feliz, fue eso, un concierto alegre y feliz. Lo mejor de todo fue el cierre del concierto con la canción que "todo mundo" conoce: Piano Man.
Lo de ayer también me hizo reflexionar, recordaba cómo ha cambiado todo en 16 años. En ese concierto recuerdo haber visto a un grupo de personas que llevaban playeras hechas por ellos mismos en las que se leía Billy Joel y todos llevaban copias de las letras de sus canciones como si fueran a asistir a misa y todos fueran a seguir al coro con las mismas. Era un poco la inocencia de las primeras visitas que después se multiplicaron porque los artistas corrieron la voz de que México era una plaza importante y que respondíamos con gran emoción, alguna vez se nos calificó de los más gritones y más entregados del mundo, cosa que a la fecha sigue sucediendo, eso no ha cambiado. Nos creamos fama y sigue en pié, no por nada hay artistas y grupos conciertos que graban sus giras en México simplemente por la euforia que se desborda por estas latitudes.
Estoy seguro que ayer mi hermano durmió con una enorme sonrisa dibujada en su cara. Misión Cumplida papá.
