Thursday, November 30, 2006

Angels and Airwaves

Y para no perder la tradición de ir a los mejores conciertos en la Cd. de México acompañado de dos personajes que disfrutan la música al igual que yo, ayer miércoles 29 de noviembre a ver a Angels And Airwaves un grupo formado por el exvocalista de Blink 182. El concierto fue en el Salón 21 y la verdad estuvo increíble, una gran banda con un nivel musical mucho más elevado del que venía demostrando Tom en Blink y con una serie de guitarras que me recuerdan mucho a una fusión entre Pink Floyd y algo mas moderno pero no sé con quién comparar. ¿No los has escuchado? ¡¡Corre a tu tienda o mercado favorito y pregunta por él!!

Wednesday, November 22, 2006

Let there be light


Let there be light
Originally uploaded by solea.

Cuando la luz lo dice todo... un par de curvas y listo.

Friday, November 10, 2006

Lo mejor de todo... (creado originalmente el 11 de julio de 2003)

Es curioso, cuando vivimos en una ciudad tan grande como la nuestra, dentro del contexto de la inseguridad, los asaltos, las votaciones, el abstencionismo y demás barbaridades, nos olvidamos de los pequeños detalles, que dicho sea de paso nos hacen recordar que aquí estamos y seguiremos estando.

Los taxistas son un caso muy especial, hay miles de taxis circulando en la ciudad, piratas, no piratas, “magna sin”, “mag nacón“, etc., pero lo que importa no es si tiene peluchito en la tapa trasera o la palanca con mosca panteonera perfectamente conservada en cápsula de acrílico tipo ámbar... no, nada de eso, todo queda en segundo plano o hasta olvidado.

No me pregunten por qué, pero a últimas fechas he tenido que tomar algunos taxis, no de sitio, simple y sencillamente el típico taxi de la calle, todo el ritual comienza desde cómo detenerlo o hacer que se detenga... algunos te hacen señal de que no van libres a pesar de que no viene nadie, que no estoy seguro si es porque tengo cara de maleante y prefieren no detenerse, hasta que encuentras al audaz o al que no ha agarrado ni un resfriado y que hábilmente se pasa desde el carril de alta de cualquier avenida para cruzar como ladrón correteado en la Merced y detenerse en el sitio exacto para que al abrir la puerta, introduzcas tu persona sin tener que dar un paso.

Ya en el interior del taxi, lo más interesante es comenzar la charla, regularmente la apertura de la conversación se inicia al indicar el destino, estoy seguro que la mayoría de las veces, tienen como un guión dependiendo el destino... – ¿a donde lo voy a llevar joven?, a partir de ese momento, calculan perfectamente el tiempo de recorrido, la ruta más adecuada para evitar plantones y marchas y de inmediato brota el tema más adecuado para el tiempo de trayecto.

He de aceptar que mis recorridos han sido relativamente cortos, lo que no me ha permitido intimar en temas tan profundos como tratados de teología o si el príncipe de las tinieblas es tan malo como lo pintan, simplemente comienzan a platicarme del pasaje que han subido en el día, lo más sobresaliente ha sido un tipo que cuenta con un arsenal mayor al que le encontraron a Saddam Hussein en Irak (sin incluir las armas químicas, obviamente) y me decía que durante un tiempo le fue muy bien y aprovechó para comprar armas porque le gustan; otro más trabajaba de chofer escolta y en sus ratos libres es taxista, evidentemente armado; otro presumía que acababa de subir a una de las tantas modelos argentinas que moría de hambre en su país y que ahora vienen a desregular el concepto de belleza en el nuestro, en fin.

Lo mejor de todo es que no cabe duda que los taxistas, inventen historias o no, son muy creativos. Estacionado afuera de mi oficina vi algo que me pareció digno de alguna escena de una película de Quentin Tarantino... se estaciona el taxista (en vocho por cierto), abre la cajuela, saca un martillo, se va a la llanta trasera que estaba del lado de la banqueta, bota con el martillo el tapón en forma de platón de cereal, toma el mismo en sus manos, se introduce de nuevo al taxi por el lado del pasajero cierra la puerta y se sienta. Permanece inmóvil por espacio de dos minutos, de repente se abre la puerta y lo primero que se asoma es el tapón cerealero que en ese momento estaba convertido en platón de depósito de desechos líquidos orgánicos... magistralmente arroja el contenido a la calle con un movimiento de swing, se baja del auto, coloca de nuevo el tapón en su lugar original, se seca las manos en el pantalón y el hombre continúa su recorrido. Simplemente grandioso. Nada de Bonafinas ni patos de plástico, para qué cargar con más cuando tienes en tu auto un accesorio incorporado para tal fin. Aparte no cometió ninguna falta civil porque no orinó en la vía pública. Así que para todos los que tienen rines y no tapones, no olviden que orinar en la vía pública está prohibido.